Nicolás a bordo de su ilusión

Nicolás a bordo de su ilusión

14 Marzo 2014

La ilusión de Nicolás era ver un barco carguero por dentro, y después de mucho trabajo y cumplir con sus deberes, nuestro pequeño campeón ha puesto rumbo a su ilusión a bordo del carguero OPDR Tánger, de 130 metros de eslora, con el apoyo de la consignataria Erhardt.

Nicolás, de 8 años, su hermana pequeña Carolina y sus padres se dirigieron al puerto de Bilbao para llevar a cabo la ilusión por la que él y su familia tanto habían trabajado: deberes, dibujos, maquetas, sacar buenas notas…

La cita era en el Puerto de Bilbao, los nervios a flor de piel, Nicolás no se podía creer que llegaba su gran día, pero unos minutos después de las 16.00h, comenzaba la realización de su ilusión. A esa hora, con una gorra de marinero de la naviera OPDR, acompañado de su padre se subía a bordo del barco de los Amarradores del Puerto de Bilbao, rumbo al mercante que tanta ilusión tenía por conocer. Durante esta pequeña travesía, en la que Nicolás se atrevió a manejar el timón bajo el famoso y centenario Puente de Portugalete, fue conociendo los diferentes tipos de barcos, de amarres y en su cara se dibujaba una sonrisa y una emoción que hacían olvidar todos esos meses de tratamientos y momentos complicados por los que, a su cortísima edad, tiene que pasar.

Tras unos instantes de espera, apareció el OPDR Tánger, el barco carguero en el que Nicolás haría realidad su ilusión, que hizo una parada para que nuestro campeón subiera a bordo.

Allí le recibió el Capitán Aibar en el Puesto de Mando, dispuesto a responder a su miles de preguntas y hacerle disfrutar del mejor día de su vida. Para zarpar de nuevo, Nicolás fue el encargado de tocar la sirena y se dirigieron a puerto, que estaba a más de un kilómetro de distancia. Toda la tripulación, contagiada de la ilusión de Nicolás, se esforzaron en hacer de este un día especial y le esperaban con muchísimas sorpresas: le habían tallado un faro con una pieza de bronce de maquinaria antigua, y la tripulación de la cocina le esperaban con una tarta en la que ponía WELCOME ON BOARD NICOLAS. Pero no quedaría ahí la cosa.

Tras su paso por el puesto de mando, Nicolás visitó la Sala de Control donde está el panel de mandos, y pudo poner en marcha dos motores bajo la cálida mirada de Conrado, el Jefe de Máquinas. De ahí, a la sala de máquinas, y tuvo el privilegio de bajar hasta el último piso y ver muy de cerca el funcionamiento de la hélice y el timón que dirige ese gran barco. Toda la tripulación estaba volcada en la ilusión de Nicolás.

El colofón final le esperaba a su llegada a puerto, antes del cual tuvo la oportunidad de tocar de nuevo la sirena un par de veces más: una metopa, propia de los acontecimientos marítimos más importantes, con las características del barco que él había ayudado a atracar en puerto.

Nicolás, que había trabajado muy duro para poder realizar su ilusión, mostró también su generosidad regalando al Capitán del Carguero OPDR Tánger un collage de un molino de viento realizado por él y pintado con la ayuda de su hermana Carolina, “para aislar los malos vientos de su travesía”, y para la consignataria Erhardt realizó un barco de más de un metro de largo con todo tipo de detalles, incluido un puesto de mando como el que acababa de visitar.

La fuerza de la ilusión ha contagiado a los integrantes de Erhardt, OPDR, a los Amarradores del Puerto de Bilbao y, en general a todo el personal del Puerto y a toda la tripulación que, según comentaban, “Lo que hemos vivido hoy gracias a Nicolás compensa completamente el duro trabajo, y nos ha dado gasolina para muchos meses”. Nicolás ha compartido con todos la fuerza de la ilusión de Make-A-Wish Spain. Gracias a todos los que habéis trabajado para hacerla realidad.